miércoles, 9 de agosto de 2017

Pepa España nos habla de "Siete Crisantemos"


En Comarcal 415 comparé a Alex Bonnet con Harry Hole por su capacidad para encajar piezas desordenadas y acabar apreciando la imagen del puzzle al completo. Pero hasta aquí llega la comparación. Bonnet se aleja del intermitentemente alcoholizado detective noruego, él es un bebedor social, un espíritu sonriente algo oscurecido por sus recientes circunstancias , pero que disfruta de una agradable vida  en una Valencia que, a pleno sol o arrasada por la gota fría, palpita en las terrazas de sus establecimientos, en sus calles, en sus plazas. 

En Siete crisantemos, las relaciones familiares del detective Alex Bonnet se enderezan por momentos, disfruta de amigos y conocidos con los que compartir gastronomía, gintonics y alguna sustancia ilegal. E incluso ese amor que le viene pateando los riñones desde el libro anterior adquirirá tintes de romance. Su madre es un encanto; su padrastro, un sol; su amigo el periodista Jesús Medina resulta el amigo pícaro y bien conectado que todo detective debería tener; su asistenta, un cielo y sus ocasionales amantes, un poco desquiciadas pero, por lo demás, cumplidoras. ¡Pero si hasta el inspector Serafín Quintana, nuevo y maravilloso personaje, es un dechado de virtudes, un policía de mente abierta y factor social más que alto! No puede ser...algo va a oler a podrido en el barrio de Ruzafa.

Y es que esta vez, con la Iglesia hemos topado. Y esto, en la reserva espiritual de occidente, es mucho topar. Porque, mal que nos pese, en este país aún albergamos muchas sombras y fantasmas y los ecos de la Guerra civil resuenan tan alto como las campanas pregrabadas de cualquier iglesia de barrio. Elisenda Calabuig aún recuerda su terrible experiencia durante los bombardeos de la Aviazione Legionaria sobre Valencia, los destrozos, las consecuencias en sus carnes, el dolor...y unos inquietantes anónimos vienen ahora  a espolearla para que contacte de nuevo con ese pasado. Lástima que de presente ande escasa y carezca en absoluto de futuro. 

Con la muerte de la señora Calabuig, Alex Bonnet va a encontrarse de nuevo inmerso en un extraño caso que sólo podría desarrollarse en nuestras latitudes. Un extraño valedor de la virtud más despiadada, un luchador contra el pecado que es un oxímoron del crimen, ha llegado para atemorizar a los ciudadanos de Valencia y a extender el miedo por todo el país del modo más violento posible. Ancianas, padres de familia, tenderas de toda la vida...nadie está a salvo. Por supuesto, la Iglesia se muestra muy poco cooperante en general y se cierra en banda en el caso particular del padre Fabián, párroco de la Iglesia de san Isidro, epicentro claro de todos estos sangrientos sucesos.

Venganzas antiguas y recientes, pajas en ojos propios y vigas en los ajenos, viejas costumbres y nuevos tiempos, familias de todos los colores, sadomasoquismo, color local, aquellos polvos y estos lodos, sacristías y bares... Valencia entera se estremece a la sombra del sádico de Ruzafa. ¿Qué le queda por pasar al detective Alex Bonnet?


No hay trampa ni cartón, lector. Ahí está todo. Si has conocido esos tiempos de beatas en la iglesia, oscurantismo moral susurrado en confesión aromatizado con el humo de las velas, el incienso, y la cera para muebles; si te han recriminado que seas  lo que eres; si todo el mundo se cree con derecho de opinar...éste es tu libro.

Pepa España

Rodríguez Garrido, Carlos; Siete crisantemos. 
Barcelona, Angels Fortune Editions, 2017
ISBN: 978.84.945182.7.0




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